Según comunica el Ministerio de Sanidad de España, el 95% de las muertes por coronavirus son de personas con más de 60 años. Desde que el coronavirus llegó a España, el foco principal y el más afectado han sido las residencias de ancianos, donde el virus se ha cobrado más vidas.  La población envejecida es la más vulnerable frente al COVID.-19, son los que más ayuda necesitan, y los trabajadores en estos centros se están viendo colapsados, sin poder atender tantos casos de contagio. 

 

“Está pasando en todos los centros, hay mucho brote y hay compañeros de baja”, decía Pilar, enfermera en una residencia del Ensanche de Vallecas en Madrid. En su residencia, dice, una abuela estaba “perfectamente” el domingo y murió ayer. Otros tres lo han hecho en la última semana. “El coronavirus es muy, muy rápido”, asegura.

 

No sólo está pasando en las residencias, sino también en hospitales, donde no caben más camas, las plantas están llenas y las UCIS (unidades de cuidados intensivos) también. Esto está provocando una gran crisis, puesto que el personal sanitario se ve obligado a elegir a qué personas atender, dejando a otras a la espera.

Problemas presentes en las residencias de personas mayores

  • Muertes diarias y falta de información

El virus ha entrado en al menos 72 geriátricos madrileños a día de hoy, 23 de marzo de 2020. Han muerto muchas personas con síntomas o con diagnóstico en los centros donde se han producido brotes. Algunas de las residencias más afectadas, como la de Monte Hermoso en Madrid, cuenta con una de las mayores cifras de fallecidos y personas afectadas entre personal médico, residentes y algún familiar. 

El número de muertes que hasta ahora conocemos se basan en denuncias de trabajadores, familias y en algunos casos en la información que han reportado las propias residencias. Los sindicatos han recibido alertas por parte de trabajadores diciendo que hay residencias que no están siendo transparentes con los fallecimientos en las mismas. También hay familiares que se han puesto en contacto con los medios para alertar de residencias con múltiples muertes que no han sido reportadas por las empresas. La opacidad retrasa la acción urgente de las autoridades y mientras el virus sigue causando estragos.

  • Escasez de material

Tener o pedir más  kits de diagnóstico parece ahora mismo un lujo. Muchas residencias siguen esperando material sanitario y todavía no ha llegado algo tan básico como son los guantes o mascarillas. Las residencias se apañan como pueden, a veces con material protector improvisado, guantes de cocina…

La falta de estos suministros, que primero se pensó que iba a ser provisional, preocupa tanto a los trabajadores como a los responsables de los centros, que han intentado abastecerse sin éxito. Aseguran que si se da un caso no tienen suficiente material de protección, es decir, que pueden contagiarse, y si lo hacen pueden contagiar al resto de ancianos que atienden, lo que provocará un colapso total tanto en la propia residencia como en hospitales.

Las familias están consternadas, inseguras por la salud de sus familiares mayores, que se encuentran indefensos ante esta situación. Además de la falta de información y recursos en caso de que se le trasladase al hospital por contagio y falleciera, la familia no podría realizar el velatorio por posibilidad de nuevos contagios.

  • Soledad de las personas mayores

Una de las primeras medidas que tomó la Comunidad de Madrid frente al coronavirus fue prohibir las visitas de los familiares a estas dependencias para evitar posibles contagios y confinar a los ancianos en sus habitaciones. Familiares que llevan más de una semana sin poder ver a sus seres queridos, que se quejan de desinformación y de ausencia de canales de comunicación. Y que desconfían de las medidas de protección que se puedan estar tomando dentro.

El confinamiento por coronavirus puede provocar ansiedad y depresión a la población en general, pero de manera más significativa a personas mayores. La disminución significativa de las actividades y rutinas cotidianas, una baja estimulación sensorial y una disminución del contacto social pueden alterar su estado anímico.

 

Soluciones y alternativas para el cuidado de personas mayores

En tiempos de coronavirus, la soledad, falta de información y angustia por el miedo al contagio viven presentes. Por lo tanto, se pueden barajar alternativas a las residencias donde atiendan mejor a nuestro familiar mayor y puedan contar siempre con la compañía de alguien, además de tener menos probabilidades de contagio. Su salud es lo primero, por eso la opción más idónea es cuidarle en casa, si tú no puedes por el motivo que sea, trabajo, niños a los que cuidar, otras tareas y te ves desbordado, puedes contratar a un cuidador de confianza, que mime a tu pariente, que se ocupe de acompañarle y darle atención personalizada.

 

Ventajas de tener a tu ser querido en casa:

 

Un cuidador se ocupará de todo lo necesario para que tu pariente esté en óptimas condiciones. 

  • Mantenimiento de su correcta higiene
  • Buena alimentación
  • Administración de medicación si la necesita 
  • Que se mantenga activo física y mentalmente
  • Realización de todos los recados que necesite
  • Te mantendrá informado día a día de todas la novedades pudiendo estar en contacto constante.

En pocas palabras, te aportará una mayor seguridad y tranquilidad, ya que dejas a tu ser querido en buenas manos.

Cómo limitar efectos del coronavirus en residencias de personas mayores 1

En Helpycare garantizamos la mejor atención profesional y personalizada. Nuestros cuidadores a domicilio miman y cuidan a las personas mayores teniendo en cuenta sus necesidades, de atención y cariño, cuidado de su alimentación, tareas domésticas, hacer recados. También se asegurarán de mantenerlos activos física y mentalmente para evitar las consecuencias del sedentarismo en la tercera edad.

BUSCO CUIDADOR