Las sensibilidades alimentarias pueden incrementarse a medida que envejecemos.

Hay algunos baches comunes en el camino que todos anticipamos a medida que envejecemos, como el cabello canoso, la disminución de la energía, las arrugas en la cara y la artritis en las articulaciones de las personas mayores, por nombrar algunos. Sin embargo, no se habla mucho sobre los cambios en la digestión que pueden ocurrir cuando llegamos a nuestros años «dorados».

Pescados y mariscos

El halibut, el salmón y el atún son algunas de las especies de peces asociadas con las alergias alimentarias de inicio en la edad adulta. Los adultos comúnmente desarrollan alergia a un tipo de pescado.

Las alergias a crustáceos y moluscos son comunes en adultos. Una vez que una persona mayor experimenta una reacción a un tipo de mariscos, se le aconseja no comer otras especies. El cangrejo, la langosta, los camarones, las almejas, los mejillones, las ostras y las vieiras a menudo provocan alergias alimentarias entre las personas mayores. 

 

Síntomas 

Las reacciones alérgicas con mayor frecuencia incluyen hinchazón de la boca y la garganta e irritación del sistema respiratorio, lo que provoca dificultad para respirar. Algunas personas mayores también pueden experimentar náuseas y vómitos. 

Alergia al marisco en las personas mayores

¿Cómo prevenir los efectos?

Retirar el consumo de pescados y marisco hasta hacerse las pruebas que verifiquen qué es lo que ha provocado la alergia. Tampoco debes comer ningún alimento que contenga pescado como ingrediente. Si eres sensible al olor que desprende el pescado mientras se cocina, deberías mantenerte alejado de los restaurantes y otras áreas donde se cocina pescado.

Algunos alimentos pueden parecer adecuados si tenemos en cuenta solo sus ingredientes, pero han podido estar en contacto con el pescado durante su proceso de producción. Fíjate en avisos del tipo: «puede contener pescado», «procesado en instalaciones que también procesan pescado» o «fabricado con un equipo usado también con pescado». No todas las compañías de productos alimenticios informan en sus etiquetas sobre la contaminación cruzada; por lo tanto, si tienes alguna duda, llama o contacta por correo electrónico para estar seguro.

Si te han diagnosticado alergia al pescado (o cualquier otro tipo de alergia grave), tu médico querrá que tengas siempre a mano un auto-inyectable de epinefrina para usarlo en caso de emergencia.

Nueces y cacahuetes

Estas alergias se consideran una de las más peligrosas, ya que el trastorno conlleva una alta tasa de shock anafiláctico. Las encuestas estiman que hasta el 40 por ciento de los adultos con esta alergia también pueden desarrollar una mala reacción a otros frutos secos.  A menudo se aconseja a las personas mayores que eviten todo tipo de nueces si son alérgicas a un solo tipo.

 

Síntomas

Puede ser más o menos grave, se caracterizan por tener goteo nasal, reacciones cutáneas, prurito y sensación de hormigueo dentro y alrededor de la boca y garganta, estrechez en la garganta,  diarrea, cólicos abdominales, naúseas y vómitos.

Alergia a las nueces en personas mayores

¿Cómo prevenir los efectos?

No tener contacto directo. La causa más frecuente de la alergia a los frutos secos es comerlos directamente o alimentos que contengan trazas. A veces, el contacto directo de la piel con los propios frutos secos puede desencadenar una reacción alérgica.

También puede provocarse por contacto cruzado. Es la introducción no intencional del fruto seco en un producto. En general, es el resultado de la exposición de un alimento durante su procesamiento o manipulación.

Se puede provocar una reacción alérgica al inhalar polvo o aerosoles que contengan  harina de cacahuete o su aceite en aerosol.

Frutas y verduras

Las reacciones a las frutas y verduras son las alergias alimentarias más comunes en adultos, y este trastorno se conoce como síndrome de alergia oral o síndrome de alergia a los alimentos con polen. La alergia se desarrolla cuando el sistema inmunitario confunde ciertas proteínas en los alimentos con proteínas que se encuentran en el polen. En la mayoría de los casos, la reacción ocurre después de comer frutas o verduras crudas.

 

Síntomas

Los síntomas incluyen picazón en los labios, boca y garganta, seguidos de hormigueo, enrojecimiento, hinchazón y ampollas. 

Alergia a frutas y verduras en personas mayores

¿Cómo prevenir los efectos?

No deben eliminarse de la dieta aquellos alimentos que causan sensibilización, es decir, pruebas cutáneas positivas, pero que no provocan síntomas, y hay que seguir las recomendaciones precisas para cada caso del médico especialista.

Los pacientes que presentan alergia a frutas por reactividad cruzada, en el síndrome polen-frutas, los alérgenos alimentarios responsables comparten partes comunes con los pólenes, y a veces la inmunoterapia con el polen implicado en los síntomas respiratorios, podría mejorar los síntomas alérgicos provocados por el alimento.

También se recomienda pelar la fruta, ya que algunos alérgenos se encuentran en la piel.

Lactosa

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad para digerir un tipo de azúcar que contiene la leche denominado lactosa.

Nuestro organismo posee una enzima que se llama lactasa, la cual es utilizada para llevar a cabo la digestión de la lactosa. Cuando esta enzima falta, el organismo es incapaz de asimilar de forma correcta la lactosa, de manera que aparecen diversas dolencias gastrointestinales y otros síntomas que se manifiestan con vehemencia.

 

Síntomas

Los principales síntomas son naúseas o vómitos, dolor abdominal, ruidos estomacales, sensación de hinchazón, fatiga, dolores de cabeza, sudores fríos.

Alergia a los lácteos en personas mayores

¿Cómo prevenir los efectos?

Se debe excluir la lactosa de la dieta.  Sustituirla por otros alimentos para no dejar de consumir las sustancias nutritivas fundamentales. Intenta consumir calcio a través de otros productos (pescado azul, legumbres como la soja, fruta…etc.).

Gluten

Las alergias al trigo se desarrollan debido a una sensibilidad a la proteína gluten, que también se encuentra en la cebada, la avena y el centeno. Este tipo de alergia se conoce como enteropatía sensible al gluten o enfermedad celíaca. 

 

Síntomas

Las reacciones sintomáticas incluyen hinchazón por exceso de gases, diarrea, pérdida de peso, náuseas y vómitos. La condición desencadena un proceso inflamatorio en el tracto gastrointestinal, que también interfiere con la absorción nutricional. Como resultado, los adultos experimentan fatiga.

Alergia al gluten en personas mayores

¿Cómo prevenir los efectos?

El tratamiento de la celiaquía consiste en mantener una dieta estricta libre de gluten. Gracias a ello, nuestro mayor conseguirá recuperar el buen funcionamiento del intestino.

Igualmente, será necesario que añadamos a su dieta suplementos vitaminados y de hierro y calcio.

A la supresión del gluten de la dieta habitual le acompañará, seguramente, la necesidad de eliminar también la lactosa, pues es frecuente que ambas intolerancias estén presentes a la vez.

Es muy importante, y más aún a determinada edad, cuidar nuestra flora intestinal con el fin de no provocar desgaste o lesiones en nuestro aparato digestivo. Por lo tanto, es vital llevar una alimentación equilibrada para las personas mayores y libre de sustancias que les causen reacciones alérgicas.

Si tienes un familiar mayor que vive solo pero ya no puede depender de si mismo y tú no dispones de tiempo para darle la atención y cuidados que necesita, la solución es la asistencia domiciliaria para personas mayores. Nuestras cuidadoras de personas mayores les cuidarán y ayudarán en todo lo que necesiten, realizando tareas del hogar, hacer recados, además de asegurarse de que llevan una alimentación adecuada para evitar cualquier riesgo derivado. La red de Helpycare que cuenta con más de 800 expertos y con más de 80.000 horas a las espaldas es la mejor solución para tu hogar y para ellos. Pide tu presupuesto gratis y sin ningún tipo de compromiso.

BUSCO CUIDADORA