Las personas mayores son la población más grande y de crecimiento continuo más rápido entre los pacientes con epilepsia. Los pacientes ancianos con epilepsia son muy diferentes de otros grupos de edad en muchos aspectos y los médicos no deben tratarlos de la misma manera que los adultos más jóvenes. El diagnóstico preciso de la epilepsia en los ancianos es mucho más difícil y las manifestaciones atípicas y los diagnósticos erróneos ciertamente no son la excepción. El síncope es probablemente el diagnóstico diferencial más importante. La alta sospecha clínica y la investigación adecuada son las mejores herramientas para un diagnóstico rápido.

 

Las etiologías de la epilepsia de inicio tardío son principalmente sintomáticas y las enfermedades cerebrovasculares son las causas más comunes en este grupo de edad, seguidas de las enfermedades degenerativas como la enfermedad de Alzheimer.

 

Es apropiado considerar el inicio del tratamiento con fármacos antiepilépticos (FAE) en la primera convulsión en pacientes de edad avanzada que tienen causas sintomáticas remotas como accidente cerebrovascular y demencia.

¿Cómo sé si es epilepsia?

No siempre es fácil saber cuándo tú o un ser querido desarrolla epilepsia a lo largo de nuestra vida. Esto se debe a que las convulsiones pueden ser difíciles de reconocer en los adultos mayores y pueden pasar desapercibidas. Por ejemplo, los problemas de memoria, la confusión, las caídas, los mareos o los cambios sensoriales como el entumecimiento suelen atribuirse al «envejecimiento». Sin embargo, a veces estos pueden ser signos de convulsiones. 

 

Hay muchos signos diferentes de convulsiones porque hay muchos tipos de convulsiones. En las películas y en la televisión, a menudo se muestra a una persona cayendo al suelo, temblando y sin darse cuenta de lo que sucede a su alrededor. Ese es un tipo de convulsión, pero no es el más común. 

Con mayor frecuencia, una persona que sufre una convulsión puede:

  • Parecer confundido
  • Mira fijamente al espacio
  • Deambular
  • Hacer movimientos inusuales
  • Ser incapaz de responder preguntas o hablar

Cuando estos signos ocurren más de una vez y, a menudo, con el mismo patrón, podrían ser signos de convulsiones.

Si un adulto mayor muestra estos signos, es importante que hable con su doctor de atención médica. La mayoría de los adultos con epilepsia tienen un buen control de las convulsiones con medicamentos.  Los especialistas en epilepsia pueden ayudar a los adultos mayores a encontrar el tratamiento adecuado.

Cómo diagnosticar la epilepsia en personas mayores

Se ha demostrado que si no se tratan, las convulsiones epilépticas conducen a un deterioro cognitivo más rápido. 

Por eso es fundamental poder reconocer cuándo un adulto mayor está sufriendo convulsiones.  Las convulsiones también pueden representar un riesgo para la seguridad (p. Ej., Caídas, accidentes de conducción) y contribuir a trastornos del estado de ánimo como la ansiedad y la depresión, y el tratamiento puede mejorar tanto el estado de ánimo como la calidad de vida.

 

Cinco señales de que un adulto mayor puede estar teniendo una convulsión

1. Chasquidos repetidos de labios, movimientos de manos o sacudidas.

Estos comportamientos no suelen durar mucho, a menudo menos de un minuto, y pueden percibirse fácilmente como tics nerviosos. De hecho, pueden ser tics. Pero si nota que suceden con regularidad, durante un período de al menos unos meses, habla con un médico para descartar o confirmar las convulsiones como la causa.

2. Confusión episódica (que ocurre más de una vez), pérdida de memoria o habilidad para encontrar palabras.

El período posterior a una convulsión, llamado período posictal, tiende a durar más en los adultos mayores que en las personas más jóvenes: muchas horas o incluso días. Durante este período, las personas están aturdidas o confundidas, y después, a menudo, no recuerdan nada de lo ocurrido.

Dado que la pérdida de memoria, la confusión y la búsqueda de palabras también son síntomas comunes de la demencia, la epilepsia puede diagnosticarse erróneamente como enfermedad de Alzheimer. Busca un diagnóstico de «demencia atípica» o cuando los síntomas sugieran demencia, pero las pruebas muestran que la persona no la tiene. En estos casos, un electroencefalograma (EEG) puede ayudar a determinar si la epilepsia es la verdadera culpable.

Consejos para saber si una persona mayor está sufriendo un ataque epiléptico

3. Estar «fuera» de comportamiento

Quizás un ser querido no sea tan extrovertido o hablador como suele ser. Pueden parecer retraídos o desinteresados, o incluso deprimidos.

Habla con un médico si observas estos comportamientos anormales, especialmente si observas otros signos potenciales.

4. Caídas frecuentes e inexplicables o «episodios de desvanecimiento»

Las caídas frecuentes son siempre una preocupación y una razón para hablar con un médico de inmediato.

Si las caídas están relacionadas con un problema cardíaco o cerebral, como latidos cardíacos irregulares, tumor cerebral o estrechamiento de un vaso sanguíneo en el cerebro, habrá otros síntomas, como aturdimiento, mareos, dificultad para respirar o palpitaciones cardíacas.

Cómo ayudar a personas mayores que sufren epilepsia

5. Convulsiones

Al igual que las personas más jóvenes, los adultos mayores a veces sufren convulsiones.

Siempre llama al 911 si nota que alguien tiene convulsiones. La persona podría tener una afección potencialmente mortal, como un derrame cerebral o una hemorragia en el cerebro, y requerir atención médica inmediata.

¿Cómo es la epilepsia un desafío para las personas mayores?

Los adultos que desarrollan epilepsia pueden tener dificultades para controlar el trastorno. Ocho de cada 10 adultos de 65 años o más tienen más de una condición de salud crónica. Puede ser difícil equilibrar el tratamiento de la epilepsia con la toma de medicamentos para otros problemas de salud. Muchos medicamentos para la epilepsia también tienen efectos secundarios, como pérdida de masa ósea o mareos, que pueden aumentar la probabilidad de que alguien se caiga y se lesione. 

 

La epilepsia también puede afectar la vida diaria de una persona si las convulsiones limitan su capacidad para conducir o si vive sola. Después de toda una vida de independencia, perder la capacidad de conducir o de cuidarse a sí mismos puede ser especialmente difícil para los adultos mayores.

Cómo actuar con una persona mayor que está sufriendo un ataque epiléptico

Mantén la calma y actúa con rapidez

Aunque existen varios tipos de crisis epilépticas, parciales y generalizadas, el protocolo de actuación es muy similar en ambos casos. Suelen ser breves y terminan por sí solas, por lo que tu actuación será únicamente para buscar el bienestar del paciente y la reducción del peligro. Según la Federación Española de Epilepsia, los pasos a seguir son los siguientes:

Además de mantener la calma, lo primero que debes hacer es retirar los objetos cercanos que puedan resultar arriesgados para el paciente durante el ataque.

A continuación, debes proteger a la persona para que no se haga daño. ¿Cómo? 

  • Colócala en el suelo, poniéndole una almohada bajo la cabeza para que no se golpeé contra el suelo, o retirando todas las prendas y accesorios que sean demasiado ceñidos y dificulten la respiración o puedan causar algún daño.
  • Con mucho cuidado, también debes ponerla de costado. Así, cualquier líquido que entre en la boca podrá salir con facilidad. De igual forma, no introduzcas objetos en su boca ni intentes suministrarle medicamentos por vía oral.
  • Aunque se trate de un acto reflejo, no impidas los movimientos o las convulsiones agarrando con fuerza al paciente. Tampoco trates de despertarle.
  • Desde el comienzo del ataque, debes comprobar con ayuda de un reloj la duración del mismo. Si este se extiende más de cinco minutos, llama de inmediato a los servicios de emergencia.
  • Cuando la crisis ya haya finalizado y la persona se haya recuperado, acompáñala hasta que veas que vuelve completamente en sí y que puede descansar o reanudar sus tareas sin dificultad.
Consejos para ayudar a personas mayores que sufren epilepsia

Los primeros auxilios para las convulsiones son fáciles de dar e implican mantener a la persona segura hasta que la convulsión se detenga por sí sola y saber cuándo llamar al 911 para obtener ayuda de emergencia.

Las cuidadoras de Helpycare son conscientes de las responsabilidades que conlleva cuidar a una persona mayor querida por sus familiares y disponen de la actitud necesaria para llevar a cabo cualquier tipo de cuidado. Ellas se encargarían de que se cumpla todo lo acordado, de que todo está en perfecto orden para la tranquilidad del anciano y de la familia.

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